La “Democracia” que tenemos

No es una dictadura

Me consta que, decir estas cosas a personas que han vivido una Dictadura con todas las de la ley, que han sido perseguidas, reprimidas y apaleadas durante largos años en un sistema que (si, me consta) era muy diferente al que tenemos, puede sonar… no se como decirlo, ridículo quizás.

Pero han pasado 40 años desde entonces, y los tiempos cambian, de hecho mucho más deprisa de lo que teníamos por costumbre antaño, y tenemos que pensar en hoy. Ojo, que no digo que olvidemos lo de ayer (en recordar el ayer se basa el no repetir errores mañana), aunque algunos si que quieren que se olvide y lo antes posible, pues de hecho viven de ello: de la frágil memoria colectiva.

Pues decía, que creo poder afirmar sin temor a equivocarme que la “D E M O C R A C I A” con mayúsculas y que a tantos les gusta repetir llenándoseles la boca de un orgullo que nunca tuvieron, no es tanta, y de hecho, me recuerda mucho a los productos que nos intentan vender en los anuncios publicitarios y de los cuales más de la mitad de lo que se dice es mentira, como todo el mundo sabe. Aquí, como en la publicidad, también se basa todo en la mentira, pero parece que no todo el mundo lo sabe.

¿Quien dice lo que es la Democracia?

La Democracia nos la venden en gran medida cierto grupito de personas cuyas raíces no enarbolaban precisamente tintes muy democráticos. Más partidarios de otros sistemas más acordes con los que he mencionado al principio pero que con los años se suben a este otro carro, adaptado a los tiempos y sin duda más jugoso y estético que el anterior.

Obviamente no digo que toda esta gente proceda de un nicho de dictadores, nada de eso. Todo es mucho más sutil. Me explico, una parte sustancial de la clase política actual se nutre de los miembros de familias poderosas del país, que ya lo eran en tiempos de la dictadura, y merced a una transición para nada tan idílica como la pintaban, han seguido conservando su status y situación tras el cambio político manteniendo pues, de igual manera su gran influencia en la sociedad. Estas familias crían a sus vástagos bajo unas pautas muy claras, si no dirigen la empresa familiar se dedicarán a la política, que a día de hoy es una profesión para la que la gente se prepara, como un funcionario prepara sus oposiciones, pero en estas no hay exámenes y llegar al objetivo no tiene relación con la preparación o competitividad del candidato. De esto se deduce que si la clase política en un buen porcentaje está formada por gente de “buena cuna“, huelga decir cuales son los intereses que van a defender.

Estos que ya vamos conociendo, nos venden una Democracia basada en la definición de la RAE, que por cierto, también es consciente de sus taras. En la que supuestamente el pueblo se erige como gobernante eligiendo a sus representantes, pero cuyo verdadero significado dista bastante del originalmente descrito.

La aplastante realidad es que el pueblo no pasa de realizar un sobrevaloradísimo ejercicio cuatrienal que consiste en meter un papelito en una caja de cristal entre algunas opciones posibles, pero apenas 3 con posibilidades reales de éxito. La tarjetita selecciona una formación política para concederle el privilegio de gestionar la nación, y que lejos de traducirse en un papel puramente administrativo, se convierte hoy por hoy en la tarifa plana de poder absoluto, en la que nada importa el objetivo original de “servir al pueblo”.

¿Como se llega a ser Gobierno?

Vamos a ampliar el punto anterior. El sistema Democrático tan maravilloso en el que vivimos tiene como principal valor el hecho de que los ciudadanos pueden escoger entre un abanico de posibilidades, quien va a ostentar la responsabilidad de tomar decisiones que afectan a la masa social.

Pertenecer o ser parte de las opciones a escoger no está abierto a cualquiera. Hay que constituir un grupo muy voluminoso de personas que deben seguir unas normas que precisamente el resto de formaciones erigidas ya como tales, establece. Además, debe reunir, de buenas a primeras un apoyo popular de tal calibre (35.000 firmas en 20 días) que se hace casi inviable. Hay que tener en cuenta que es muy difícil reunir un apoyo ciudadano masivo cuando aun no se te conoce.

Esto demuestra que no se quiere abrir el abanico a nuevas formaciones o al menos dificultarlo en lo posible. El pastel ya está repartido a día de hoy y nadie quiere ceder parte de su tarta.

Bueno, tenemos un limitado abanico de posibilidades a escoger que puede que ninguna sea de tu agrado, pero es lo que hay. Y de estas opciones, prácticamente ninguna tiene posibilidades de éxito. Estas opciones se disputan siempre entre 2 formaciones y extraordinariamente podríamos pensar que otras 2 pudieran entrar en la contienda. Las razones por las que solo unas pocas escogidas tienen realmente posibilidades de éxito se analizan en el siguiente punto.

¿Porque siempre ganan los mismos?

Como todo, nada es blanco o negro, y pocas cosas suelen tener una sola respuesta directa que la contesta de forma clara y concisa. Este punto no es una excepción.

La pregunta es muy clara, y en ella se basan la mayor parte de las quejas y denuncias de todo el mundo. El sistema democrático ya descrito se basa en el llamado Sufragio Universal. Un término que viene a describir el hecho de que todas los ciudadanos pueden ejercer el derecho a voto, independientemente de su condición sexual, religiosa, bla, bla…

Efectivamente, cada ciudadano tiene derecho a votar y todos los votos cuentan lo mismo, y ahí es donde radica la gran farsa de este sistema. Disfrazado de un procedimiento ecuánime e igualitario (que lo es), se cimenta sobre una sociedad muy maleable, manipulable y fácilmente voluble a ciertas influencias. Con las herramientas adecuadas, es sencillo conducir a la masa a donde se quiere de forma más o menos sutil e inocente. Vamos a pararnos a explicar esto.

Los individuos podemos ser en general relativamente inteligentes o difícilmente manipulables, pero el colectivo social no. Tendemos a seguir al resto de la manada, como borregos, de una forma relativamente transparente. Hay pequeños ejemplos que nos ayudaran a entender esto:

  • ¿Porque en una caravana de coches de una autopista con 3 carriles, la gran mayoría van por el mismo carril, a pesar de estar más colapsado, y solo cuando alguno decide ir por el otro carril más rápidamente, le siguen los demás?
  • Un tipo que va en ascensor permanece mirando hacia la puerta. Cuando para en un piso, suben más viajeros (4 ó 5), pero los que entran quedan de espaldas a la puerta, y el tipo del principio en sentido contrario a los demás. Durante el trayecto, este hombre de forma disimulada va girándose para quedar en sentido contrario a la puerta, y por tanto, en la misma posición que los demás.

Estos pequeños ejemplos nos muestran que la gente sigue al “rebaño”, no gusta en general, romper la tónica predominante, y realmente preferimos que nos conduzcan y guíen constantemente.

Para profundizar más en esta cuestión, solo hay que buscar un poco en la red por el término “Manipulación de masas“, y podremos ver las técnicas (depuradas desde hace décadas) con las que llevar a la masa social por el camino que nos interese, y que Chomsky resumio perfectamente en 10 puntos. Los Medios de Comunicación MASIVOS (TV, Radio y Diarios de gran difusión principalmente) son una gran herramienta para conseguirlo en nuestros días, pues su influencia es ABSOLUTA.

En el caso que nos ocupa, los 2 grandes partidos ocupan todo el tiempo en los medios de comunicación. Si de pronto, sustituyéramos por completo a uno de estos por otro partido minoritario, el resultado electoral prácticamente se invertiría. Pero todo esto funciona del modo bola de nieve. El resultado es el mejor porque es el que más aparece, y como ha tenido el mejor resultado, aparece más.

De todo esto se deduce que la publicidad influye, y mucho, tanto en el caso del detergente que nos dice que “lava más blanco“, como en las noticias donde vemos que “el Partido Popular nos va a sacar de la crisis“. Ambas cosas son falsas, o en su defecto, no están contrastadas, pero a base de bombardear nuestros sentidos con ello, acabamos creyéndolo, o al menos, creando una duda razonable, que determina nuestros actos subsiguientes: Comprar el producto o votar a un partido.

El ejemplo está muy simplificado, todo es mucho más sutil SIEMPRE, y hay más frentes influenciatórios, pero básicamente se explica así.

¿Quien y como nos gobiernan?

Una vez tenemos claro porque siempre ganan los mismos, sabemos que la “alternancia” de poder consiste en ganar 1 ó 2 veces por parte de los rojos, 1 ó 2 veces por parte de los azules, y así sucesivamente.

Obviamente, no dice gran cosa sobre la alternancia, que no es tal. Entre los rojos (PSOE) y los azules (PP) engloban la clase política con influencia del país. La portada externa que se ofrece de ambas formaciones mayoritarias presenta a priori las 2 caras de una moneda, Derecha e Izquierda, Conservador y Socialista… con objeto de hacernos creer que entre ambas, cubrimos las necesidades de todos los estratos sociales y cualesquiera que sean nuestras pretensiones o valores morales. Así es mucho más fácil que nadie se moleste en buscar “otra cosa“.

Una vez vemos a ambas opciones ostentado el poder, comprobamos que su comportamiento base es muy similar, pues nada realmente crítico cambia cuando se produce la alternancia de poder entre si. Se suele denominar al binomio anterior por las siglas PPSOE, viniendo a expresar que ambos son lo mismo, aunque los matices difieran.

Esta bipolarización se puede apreciar en nuestra sociedad en multitud de aspectos de índole político y social, porque a la gente le agobia tener que escoger entre múltiples opciones, les confunde, prefiere decidir de forma fácil y simple. UGT y CCOO, Real Madrid y FC Barcelona … etc.

Decíamos cuando hablábamos de quien es esta gente, que una gran mayoría procede de familias pudientes de la Sociedad. Empresarios, gente con dinero y/o influencia… cuyos descendientes tienen ya el futuro asegurado en las élites económicas y/o sociales.

Este grupo de gente poderosa, busca perpetuarse en el poder, y mantener por siempre su posición elitista, por tanto, su interés no radica únicamente en seguir manteniendo la riqueza (realmente, no se plantean mantener nada, su codicia les obliga a seguir una linea siempre ascendente), sino en infiltrarse en los diferentes órganos del Estado para poder legislar según sus intereses.

Lógicamente, tener una influencia determinante sobre los gobiernos, les asegura el “status quo” del sistema en su estructura principal, para poder mantener y aumentar su poder económico y social actual.

Hoy por hoy, el poder financiero, el dinero para que nos entendamos, es quien rige absolutamente todo y quien mueve los hilos de cualquier organización gubernamental. El capitalismo extremo dicta las reglas de juego en la que el mercado comercial es el motor principal que sustenta el objetivo global: El lucro económico. Atrás quedan los tiempos donde el sistema capitalista se enfrentaba con los gobiernos de corte pseudo-comunista (principalmente representados por la URSS), y que hoy queda como un mínimo reducto del pasado.

 

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2 Responses to La “Democracia” que tenemos

  1. Jaime says:

    Grande reflexión. Mientras no exista la llamada democracia económica (término que economistas estadounidenses acuñaron), es imposible que exista la democracia política.

    Todos se centra en un injusto reparto de la economía que el poder legislativo y judicial ampara.

  2. Laura Pagès Aregay says:

    Si miramos el significado de la palabra democracia en el diccionario encontraremos que se dice que la democracia es la doctrina o forma de gobierno según la cual la soberanía emana del pueblo.Ya está todo dicho…Aqui no manda el pueblo , si no los partidos políticos y los políticos chorizos, los jueces que en connivencia con los poderes les ajudan, los cajeros y banqueros que han vaciado el dinero de “las cajas ” , los medios de comunicación ,que solo publican lo que les interesa a los políticos, y la policia que con una orden del juez saca de sus casas a la gente que no puede pagar, para que un banco se quede con su piso..Estoy hasta los ovarios de todos vosotros..aquí no hay democracia ni nada que se le parezca..una banda de chorizos y delincuentes..es lo que hay…Los antiguos griegos sabián lo que era democracia, pero vosotros habéis pervertido la democracia.

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