X razones para odiar Apple

¿Porque odio a Apple?

Nunca he sido usuario de la marca, por tanto, era virgen a todos los niveles y no había suscitado en mi, sentimiento alguno, ni favorable ni contrario hasta hace un tiempo que su uso ha sido masivo y ha parecido convertirse en una “religión” mas que en una empresa que vende chismes electrónicos. En resumen, no tenía prejuicios al respecto (que nadie se llame a engaño).

El motivo de este articulo viene mas como contrapartida al fanatismo del que he sido testigo, del que incluso son conscientes los propios protagonistas, durante ya largo tiempo por parte de sus adeptos, que a una animadversión elaborada y amasada con el paso de los años (eso está viniendo ahora), y quizás por mi carácter reaccionario a tales sectarismos se ha forjado a su vez, este sentimiento ”anti-apple” que a continuación me propongo desgranar, pues siempre he sido amigo de argumentar mis opiniones.

Inicialmente he ido experimentado cierto rechazo a la corporación Apple y a sus consiguientes vástagos, especialmente los trilladísimos iPhone e iPad, pues hasta en la sopa he tenido que padecer sus excelencias por parte de compañeros, familia y todo tipo de heterogéneos grupos con los que tengo contacto directo. Si leen esta reflexión, a buen seguro se sentirán identificados en ella.

Iba sintiendo este rechazo como un niño al que se le obliga a comer las frutas y escupe lo introducido sin apenas saborear el alimento, tal era la insistencia de todos por sumarme a su carro de fans que me iban nutriendo de información que no me preocupaba en socavar pero que más que convencerme de suponer algo interesante para mi, me repelía cada vez más.

Las causas de esta acción-reacción eran básicamente por razones éticas que a continuación expongo, pero sin realmente un conocimiento directo del producto y con pocos argumentos que contestar desde un punto de vista de uso cotidiano.

Recientemente, familiares directos se han convertido en propietarios de alguno de estos artilugios y mi rol de tecnólogo familiar me obligó a pegarme (casi literalmente, diría yo) con ellos, lo cual me ha suministrado cierto conocimiento técnico y la experiencia (que sin ser mucha) de las que adolecía y que lejos de satisfacerme y asentir al discurso de mis enfervorizados amigos, solo me ha proporcionado argumentos solidos para rebatir con fuerza sus “virtudes”, esta vez si, desde el punto de vista puramente técnico y de uso, por otra parte, el único que parece interesar, desgraciadamente.

Causas éticas

Me siento usuario y defensor a ultranza del Software Libre y de lo que su ideología e idiosincrasia representan. No voy a explicar aquí lo que es esto y lo que significa, ya que queda fuera del alcance de este artículo (ver enlace anterior).

Dicho lo cual, lo que la corporación Apple y sus productos suponen, son desde este punto de vista, una aberración, que choca frontalmente con el ideario que representa el citado Software Libre.

No hay mucho más que decir en este aspecto, tenemos una mega-corporación que vende sus productos de la manera más cerrada posible buscando la maximización del beneficio económico con la siguiente receta: aparato fí­sico fabricado en un país asiático por mano de obra barata y explotada, un Sistema Operativo cerrado, basado en una opción libre (BSD, en este caso) y cuyas modificaciones por supuesto revierten para su lucro (esto probablemente pudiera ser objeto de demanda), ofreciendo un paquete absolutamente hermético, bien aderezado con el componente fanático de la marca (que decir de las marcas, y lo que suponen en la Sociedad actual donde ya han perdido cualquier Garantía de las que con orgullo exhiben: Hoy todo se fabrica en China, y solo un Logotipo y un esperpéntico Copyright acompañan al nombrecito de marras) y un toque de diseño, fundamental en este “cocktail” para el asombro de sus fieles y sobrevalorado en todo caso.

Esto supone la antítesis de la cultura libre, del “compartir” y de cualquier ideología del bien común que podamos conocer. Todo en nombre del dinero, dinero, dinero que todo lo parece justificar en nuestros dí­as (”Puff, tranqui amigo, que te nos vas…”).

Bien, centrémonos!

Decía que el producto que me repele por causas éticas suele ser el fruto de una elaboradísima y fantástica campaña de imagen que antes otros (Microsoft, sin ir mas lejos) explotaron como recurso de ventas y que tan suculentos frutos les reportó.

Desgraciadamente, a día de hoy las cualidades de un producto (me refiero en este artí­culo siempre a aparatos electrónicos) no son suficientes para su éxito masivo, y el marketing es el “arma definitiva” que suma legiones de usuarios fieles y dispuestos a exprimir sus ahorros por el ansiado gadget.

No niego en ningún caso la calidad del producto, es estable y de calidad, no van por ahí los tiros, y su nicho de mercado es el más jugoso a día de hoy: usuarios tecnológicamente inquietos pero con dudosos conocimientos técnicos o con pocas o ninguna gana de explotar el producto en toda su dimensión, mansos que aceptan sin rechistar las limitaciones impuestas sin cuestionar nada y celebran jubilosos sus capacidades. Por supuesto, es solo un patrón, nadie se debe sentir identificado porque pueden no incluirse en el, pero generalmente en la experiencia que me avala, creo que en lineas generales suele englobarse así­.

No es condenable ni criticable, es lógico y normal que un usuario este contento con un producto y con las funcionalidades que este le ofrece, pero para adoptar la posición radical de defender un producto tecnológico a capa y espada, debemos tener argumentos comparativos suficientes para apoyar que “nuestra” opción es la mejor, y en el mundo de hoy donde la competitividad es aférrima y brutal, el elemento diferenciador debe venir por el respeto al usuario/cliente, no por la imposición a este de las ideas preconcebidas de marca. De hecho, gran parte de sus consumidores sencillamente no conocen otra cosa, ni tienen intención alguna, la influencia viene del boca a boca de sus allegados y de los Mass-media, y la posibilidad de buscar una alternativa sencillamente no entra en sus planes.

Y aquí van mis razones:

  • No es normal en mi humilde opinión que una supercorporación mega-gigantesca se aproveche de que las paupérrimas condiciones laborales de un país cuyo principal valor es la mano de obra barata y su consiguiente despreciable costo, para producir un producto quasi-gratuito y encima venderlo a coste elitista amparado por la pura imagen de marca. Produciendo por tanto, unos beneficios exacerbados sin influencia alguna en la mejora de las condiciones de vida de los citados trabajadores. Algunos dirán que lo hacen todos (como si esto fuera un atenuante), pero los beneficios de esta corporación no tienen parangón y si enarbolan orgullosos la bandera de la innovación, porque no innovan también en algo que no sea su beneficio puro y duro. ¿Que mejor abono para su tan idolatrada imagen?
  • No es normal en mi humilde opinión que en el asistente inicial de uno de sus productos (desconozco en cuales si o no, pero al menos en el iPod) te inste a iniciar una cuenta en SU tienda On-line, condición SINE-EQUANON por la que has de pasar SI o SI para darle un uso al menos equiparable a cualquier producto análogo. Quizás no te interese crear cuentas on-line innecesarias, quizás no te interese proporcionar dato personal alguno a una empresa americana que a saber que hará con ellos, quizás el aparato se lo has regalado a tu hija de 10 años (aquí no hay mucho que añadir), aunque Apple ni siquiera contempla esto, pues ni siquiera se te permite completarlo. Directamente no acepta que un menor pueda utilizar su aparato. ¡Los niños no tienen derecho!
  • Especialmente sangrante al hilo de esto es, en mi humilde opinión que imperativamente tengas que dar tu Nº de Tarjeta de Crédito aunque no tengas intención alguna de desembolsar un céntimo más a sus arcas (que bastante has soltado, por cierto). Enlazo esto a muchas otras características cuyo único fin no es otro que tirar de la cartera del usuario. Desde el principio hasta el fin, es una continua lucha por sacar dinero del cliente, cosa que no parece desagradar a los incombustibles partidarios de la “manzanita” que publicitan con vehemencia las excelencias de sus productos como si obtuvieran comisión. Sinceramente (permítanme la licencia) es lo mas parecido a un lavado de cerebro o una abducción sectaria.
  • No es normal en mi humilde opinión que el objetivo de recabar datos personales del usuario llegue a tal nivel de acoso que en el siguiente cuadro de diálogo que súbitamente aparece durante el proceso de sincronización del aparato con la aplicación iTunes, se pregunta por el envío de datos a Apple, y tras ser contestado negativamente, y activado el tick de “No volver a preguntar“, vuelva a preguntarse una y otra vez durante cada ejecución, sin importar que la respuesta sea la misma en todas las ocasiones.
    20121209-apple_envio_infoNo me lo digas, a ti no te pasa! JODER, que mala suerte tengo, pero juro solemnemente que no me lo invento para alimentar este post. Esto me esta pasando AHORA mismo. Al hilo de esto, reseñar que compiten con Google a ver quien saca más información privada de sus clientes. No hay límite en su voraz apetito de información personal, incluso donde se encuentran a cada momento.
  • La similitud con el caso Microsoft anteriormente citado, no acaba en el hecho de tratarse de 2 gigantes tecnológicos con millonarias inversiones en publicidad, circunstancia esta, que provoca que gran parte de su público potencial piense que es la única, o al menos la mejor herramienta que el mercado puede ofrecerle. El otro “secreto de su éxito” para aderezar el plato final y que ya utilizaba Microsoft en el pasado no es otro que el plagio de las innovaciones de otros (Windows es el caso más claro) bien por absorción de empresas menores, o sencillamente porque nadie se entero cuando sacaron los suyos. El caso del iPad es un ejemplo evidente.
  • Precisamente al respecto del iPad y su espectacular éxito de ventas, el gran merito de la empresa de Cuppertino es haber creado la necesidad artificial hasta ahora inexistente de una tableta táctil. No es normal, en mi humilde opinión que hoy todo el mundo parezca anhelarlo como si de un bien de 1ª necesidad se tratase cuando solo se trata de un smartphone grande (es lo mismo sin la funcionalidad telefónica además). Un producto que realmente no aporta nada nuevo, y realmente nadie ha demandado algo así durante años, pero es el regalo navideño más ansiado. Como decía anteriormente Marketing en su máxima expresión, no hay realmente (sobre todo teniendo en cuenta el punto anterior) un revelador trabajo de innovación tecnológico.
  • Apple es experto en crear falsas expectativas para estirar lo indecible el ciclo de vida de un producto. El iPad precisamente es un ejemplo claro. No es normal, en mi humilde opinión, sacar al mercado en olor de multitudes la 1ª versión con claras carencias (USB, cámara, puerto para tarjetas de memoria…) para tener algo nuevo en las siguientes versiones que poco más aportan (en algunos casos, ni siquiera la masiva demanda de sus clientes de alguna funcionalidad o cambio nuevo les hace modificar su política, tan cerrada como sus sistemas).
  • Es “vox-populi” que las condiciones que Apple impone a los desarrolladores que desean colgar sus aplicaciones en el Apple Store son leoninas. El gran problema de esto es que Apple solo permite la distribución de software a través de su Tienda on-line. En mi humilde opinión, estos han oído hablar de la palabra Libertad en algún libro antiguo.
  • Una de las razones sentimentales más peregrina es sin duda la que refiere al “jailbreak“, término con el que se conoce la operación realizada sobre un dispositivo de este tipo, en el que se aplican operaciones no permitidas y desaconsejadas por el fabricante (a menudo rozando o incluso quebrantando la ilegalidad), con objeto de acceder a características ocultas por parte del propio fabricante o conseguir un mayor control sobre nuestro dispositivo. Si lo analizamos fríamente, esto no solo no debiera ser extraño, sino algo absolutamente habitual y aconsejable: exprimir las funcionalidades de nuestros aparatos es lo óptimo, bien, en el caso de muchos aparatos electrónicos, principalmente smartphones en general, y especialmente con Apple en particular, esto se persigue y penaliza, tal es así que se niegan a reparar algo cuya responsabilidad es suya, si detectan que has manipulado el aparato en términos que ellos consideren inadecuados. Teniendo en cuenta que ellos redactan las condiciones de uso (un contrato gigantesco e infumable que obviamente nadie lee) y que debemos aceptar obligatoriamente, pues las armas con las que luchar para evitarlo, sencillamente no existen.

 

CAUSAS TÉCNICAS

Dejando a un lado las razones de índole moral, expongo a continuación los motivos puramente técnicos que hacen que la considere una elección errónea para cualquier usuario con ciertas inquietudes y cierto apego por su bolsillo, tras cierto uso y utilización de algunos de los productos.

  • Lo primero: un comentario absolutamente subjetivo y personal, y el único (creo) en el que no me baso en datos fríos, es solamente una percepción propia. Para el usuario novel, y cuando digo novel, no me refiero al desconocimiento tecnológico, sino novato en el manejo específico de herramientas Mac, es decir, que no conozca la dinámica de uso habitual de sus herramientas (entre los que me incluyo), puedo asegurar que su utilización no es intuitiva. Muy superior en ese sentido, a mi modo de ver, las herramientas de Microsoft, que pueden gustarte más o menos, pero la curva de adaptación/aprendizaje para el usuario nuevo, es sin duda menor. Me ha costado mucho comprender su lógica de funcionamiento en muchas cosas (Ajustes de todas las aplicaciones aglutinados en una opción, en lugar de que los ajustes de una App esté dentro de la propia App, el tema de la carga de la batería del dispositivo, por poner algún ejemplo… etc).

 

  • No es normal en mi humilde opinión que se pueda ofrecer una funcionalidad, que la competencia ofrece sin contrapartidas, es decir, ni siquiera estas aportando algo nuevo, y no lo hagas, o lo hagas de manera parcial o sesgada, sencillamente porque te da la gana. Ejemplo: Bluetooth. Es inconcebible que el bluetooth que en cualquier dispositivo (sea PC u otro smartphone) permite enviar archivos a otros dispositivos remotos fácilmente, aquí simplemente no funciona. El único fin es el de manos libres en el iPhone. Las intensivas peticiones de subsanar esto, caen en saco roto. El remedio siempre acaba en un “workaround” por parte de alguna aplicación de algún desarrollador avezado creada precisamente por este motivo.
  • No es normal en mi humilde opinión que se dificulte cualquier posibilidad de que el usuario minimice un daño sufrido, todo para Apple debe ser pagado y maximizado al máximo. La falta de modularidad de sus aparatos provoca tener que sustituirlos por completo sencillamente porque se quiere ampliar sus capacidades o un pequeño componente/consumible ha sufrido un daño o se degrada. La obsolescencia programada como mal endémico de nuestra sociedad moderna, se empezó a fraguar en sus despachos con vergonzantes capítulos como el de las baterías de los primeros iPod en las que solo la intervención de los jueces hicieron entrar en razón. Por poner un ejemplo, es como si te obligan a cambiar de coche porque quieres cambiar la batería.
  • No es normal en mi humilde opinión que no puedas utilizar herramientas estándar del Sistema Operativo anfitrión para realizar tareas sencillas y habituales como copiar ficheros o sincronizar la información del dispositivo. Debe hacerse mediante la herramienta de Apple a tal efecto. La imposición de su herramienta: iTunes es absoluta, representando un filtro por el que pasar que la cosa más sencilla acaba convirtiéndose en pesadilla siempre que intentes evitar el consabido y ansiado paso por caja, o sencillamente quieras utilizar otras herramientas no impuestas por el omnipresente.
  • Especialmente sangrante al hilo de esto es, en mi humilde opinión el caso de otros Sistemas operativos que no sean los propios o Windows, como GNU Linux, FreeBSD … que sencillamente no existen, esto lo venimos padeciendo sus sufridos usuarios con gran parte del resto de fabricantes, no es algo exclusivo de estos, pero teniendo en cuenta su posición en el mercado, lo lógico sería que abanderaran la iniciativa de dar soporte al resto de sistemas.
  • No hay forma de estandarizar los conectores de esta gente con el resto de dispositivos del mundo, y reducir los cachivaches de nuestra mesa y el gasto inherente gracias a la inestimable colaboración de los señores de Apple. Su conector de 30 pines es hoy por hoy de los mas grandes, y tal obviedad ha sido finalmente corregida. Y Vds. dirán… “ah, por fin han puesto el conector USB universal, como todos los demás”. ¡ERROR! se implementará un nuevo conector más pequeño que no solo seguirá siendo incompatible con el resto de los fabricantes del mundo, sino con sus mismos conectores anteriores, circunstancia esta, que en un alarde de generosidad se nos brindará esquivar previo desembolso de 30 € de nada. Otro gasto más, no hay problema, todo es poco para el fanatismo manzanil, porque por increíble que parezca, los fanáticos lo justifican sin rubor. Esta política supone, en mi humilde opinión, una burla y un abuso para exprimir más si cabe, la cuenta corriente del usuario, con su ridículo disfraz de exclusividad, pasándose los estándares de la industria (que para eso están) por el Arco del Triunfo (por no decir algo más soez) con su prepotencia habitual.
  • No soy una persona torpe con los aparatos electrónicos, de hecho suelo ser la referencia familiar a este respecto. Digo esto, porque he tenido que consultar un FAQ para comprender la lógica de la carga de batería de los dispositivos iPod e iPhone con los que he tenido que lidiar. Yo tengo un smartphone que se carga por USB y cuando conecto el cable al aparato se enciende un led naranja que indica que se esta cargando, esto se produce inmediatamente, cuando el led se vuelve verde, indica que el aparato está cargado. Este comportamiento es lo que me parece más lógico e intuitivo para que el usuario tenga claro en que estado está en todo momento. En los “Applearatos” que mencioné se oye un sonido al cargar, y la pantalla de progreso de carga, eso sí, si está muy descargado, no oirás el sonido, y la pantalla aparecerá en otros colores y con símbolos diferentes (que si un rayito, que si rayito + enchufe…). El caso es que al no conocer este comportamiento, interpreto que no se esta cargando (porque claro, tienes que cargarlo directamente sobre la CPU, no parece que valga un Hub USB, según el post que he linkado), así pues, cambio de cable, le pongo enchufe …

 

Conclusión

Como habéis podido comprobar en este artí­culo, la poca simpatía que profeso a Apple no es fruto de un episodio traumático que encendiera un odio visceral de por vida… ni nada por el estilo, sino del contacto paulatino y sin forzar, que un usuario normal va experimentando. No he ido a buscar sus productos y mis experiencias naturales con estos me guían a posicionarme de esta manera.

Quizás mis opiniones, que a buen seguro no serán del agrado de una gran mayoría, puedan no parecer tan descabelladas si por un momento somos capaces de abstraernos de prejuicios, y de repetidas justificaciones sobre nuestras “siempre acertadas” compras en cualquiera de los foros en los que nos encontremos. Y analicemos las cosas con la frialdad que sería necesario en adquisiciones de este calibre.

Aunque este post acaba aquí, lo considero algo vivo, pues estoy convencido de que el cajón de causas técnicas irá aumentando a medida que mi experiencia en el uso cotidiano pueda ir aumentando (algo que intentaré evitar en la medida de lo posible).

 

Actualización 7/Abr/2013

La política de patentes de estos (si, también de otros, ya se) es tan deleznable que de vez en cuando, en países que piensan un poco en algo más que meterse dinero al bolsillo se les cortan las alas. En este caso en Alemania y Holanda.

Nuestros amigos de la manzanita han visto (de momento) truncado su intento de patentar en estos países, el movimiento de desbloqueo en imagen. Si, como lo oyes, estos señores querían patentar, y en otros lugares no habrán tenido problema (adivinen cual, por ejemplo), el movimiento de desbloquear un dispositivo deslizando el dedo por una imagen.

De esta forma, cualquiera que implemente esta funcionalidad (tan aséptica como un clic de un ratón) debiera pagarles a estos señores los correspondientes royaltis. Pondrán a sus ejércitos de abogados a litigar hasta que consigan su objetivo.

Actualización 9/Abr/2013

Echando un ojo a los términos de la licencia de un Ipod (fíjate, a quien se le ocurre, mirar la licencia. ¿Quien lee eso?), que aunque no hagamos caso, es el documento legal que determina a que tenemos y no tenemos derecho sobre este producto, que no hace falta recordar que no es un lápiz de colores del chino, su precio es muy elevado y no es una compra trivial. Decía que un vistazo a la licencia €œcanta a la vista€ especialmente ciertos párrafos que a continuación extraigo LITERALMENTE:

1. General.

(a) Apple Inc. (€œApple€) le concede (no vende) una licencia para el uso de este software y cualquier tipo de datos que acompañen al Dispositivo iOS (en adelante, el €œSoftware iOS original), para su uso únicamente bajo los términos de esta Licencia. Apple y sus licenciantes conservan la propiedad del Software iOS y se reservan todos los derechos no concedidos a usted de forma expresa.

Bueno, esta claro ¿No?
A pesar de haber gastado una pasta en tu flamante gadget, el software que trae (que para algunas cosas parece ser algo indivisible, y de hecho para estos LO ES) no es de tu propiedad, sino que se te concede el derecho de uso en las condiciones que ellos establecen de manera unilateral.

(c) Usted no podrá €”y acepta no hacerlo ni permitir a otras personas que lo hagan€” copiar (excepto en los casos expresamente permitidos en la presente Licencia), descompilar, desensamblar o intentar obtener el código fuente, como tampoco descifrar, modificar o crear trabajos derivados del Software iOS o de cualquier servicio proporcionado por el Software iOS ni de ninguna de sus partes…

Esto es, hasta gracioso…
No puedes hacer prácticamente nada con el que no sea usarlo (y con cuidado) y además ¡¡¡ no debes permitir que lo hagan otros !!!!
Te erigen como policía de su producto, porque es suyo, no lo olvides (ver párrafo anterior).

(d) …El Software iOS puede utilizarse para reproducir materiales siempre que dicho uso se limite a la reproducción de materiales sin copyright, materiales de los que posea el copyright, o materiales que pueda reproducir porque cuenta con la autorización o permiso legal correspondientes.

¿Hay alguien que cumpla esto?
Yo no conozco a NADIE. Cuando metes musica que no has comprado explí­citamente en tu iPod, estas quebrantando las leyes de derechos de autor de la propia musica, y como puedes ver, también la licencia de Apple (por si no fuera suficiente).

4. Consentimiento para la utilización de datos.

(a) Datos de diagnóstico y uso. Si opta por participar en la obtención de datos de diagnóstico y uso, usted acepta que Apple y sus filiales y representantes puedan recopilar, mantener, procesar y utilizar información diagnóstica, técnica, de uso y otro tipo de información relacionada, incluyendo (con carácter no limitativo) información sobre su Dispositivo iOS, ordenador, sistema, aplicaciones y periféricos…

No voy a extenderme más en esto, porque da para un libro.
Este último punto que he extrai­do se refiere a una opción que viene HABILITADA por defecto, y escondida en las opciones generales. Poca gente la conoce y menos aun saben como quitarla. Autoriza a “la empresa” a recopilar absolutamente todo tipo de datos del dispositivo.

Así­, tal cual.

Menciona que solo los que no le identifiquen personalmente (no veo como discriminarlos, sinceramente), que en un ejercicio de confianza absoluta nos lo tendremos que creer.

Actualización 22/Ago/2014

Un apunte al respecto de la usabilidad, que es un aspecto muy cotizado por sus incondicionales.

Como ya sabreis, para meter la musica en el iPod, hay que utilizar la aplicación nativa iTunes (bueno, hay otros metodos, pero vaya, es el oficial).

Bien, he ido a la pagina de Apple con la intención de descargar la aplicación y me sumerjo (una vez más) en la odisea que supone trabajar con las aplicaciones/gadgets de esta gente, que no me cansare de repetir a pesar de la insistencia de sus adeptos, que es de todo menos intuitivo y facil.

Como decía, accedo desde el propio PC en el que voy a utilizarlo, un viejo portatil con Windows XP que dedico para esto y pocas cosas más.

La pagina de descargas al parecer ejecuta algún tipo de plugin/componente para detectar la arquitectura de la maquina desde la que se accede para descargar explicitamente la versión de la aplicación correspondiente al sistema (32 o 64 bits, o quizas si se accede desde un Mac…), vamos, para tontos, que diriamos, no vaya a ser que el usuario no sepa ni el sistema que maneja.

20121209-desapple_xp

Eso que en principio es interesante, genera un problema en el caso de que el equipo desde el que se accede a la pagina, no corresponda con el que queremos instalar la aplicación, como es mi caso, ya que la descarga no funcionaba por arrojar algun tipo de error Java en el navegador que inutilizaba la operación, pero lo mismo podria ser por otra causa (no tener internet en el sistema sobre el que se va a instalar…etc). Así pues, debia descargarlo desde otro equipo, en este caso con GNU Linux, y cuando accedo desde el, la arquitectura detectada obviamente cambia (aunque desde luego tampoco a la correcta, como podeis ver).

20121209-desapple_64

Así pues, nos encontramos con que con la intención de facilitar al usuario el procedimiento han generado otro mayor. Ahora no solo nos conmina a descargar la versión que no necesitamos, sino que además nos sugiere/obliga a descargar otra versión que tampoco corresponde con la arquitectura que utilizamos pues en esta ocasión afirma que nos debemos descargar la versión para Windows de 64 bits.

Si consideramos la funcionalidad de detección del sistema como un valor añadido porque el usuario es tan torpe que no tiene idea de cual es la arquitectura del S.O. que maneja, imaginaos las posibilidades de que repare en el error mencionado.

Pero eso no es lo malo, lo realmente malo es que no tienes posibilidad de esquivarlo de ninguna de las maneras. No hay opción alguna para cambiar la arquitectura del software a descargar desde el equipo desde el que accedes. Puedes dar todas las vueltas que quieras, siempre acabaras en esta pagina irremisiblemente en la que no podrás descargar más que la versión que te sugiere en base a su detección (obviamente erratica en algún caso). El totalitarismo llevado al software, haces lo que te sugiero o no lo haces, no tengo palabras.

Sus hordas de fanboys me contestarán indignados que eso no es para tanto, que tienes que utilizar el equipo en el que lo vas a instalar, que es la opción normal, que yo soy raro y que no represento el perfil de un usuario normal, y por tanto, tengo dificultades que casi nadie tiene… en fin, justificaran lo injustificable, SIEMPRE.

Aqui podemos entrar en el debate de que a Apple no le interesa fomentar este tipo de usos, sino el de comprar a través de su tienda (pagando religiosamente, por supuesto, con la tarjeta de crédito que ya tiene en su poder desde el principio), y por tanto, dificulta este tipo de operativas.

Realmente no hay mucho debate, os compro la idea, probablemente sea asi, pero hay que tener muy mala baba para putear a sus clientes por el mero hecho de que deseen utilizar otros procedimientos diferentes al que a ti te interesa potenciar. Eso sencillamente es no respetar a tus usuarios, sind duda, la mayor aberración en la que puede caer una empresa/negocio/comercio.

Lo que he tenido que hacer para evitar este problema es utilizar el servicio de otra empresa: Google, para que buscando según la arquitectura deseada, consiga llegar a una pagina en la que se encuentran las diferentes versiones de la aplicación. Pero ellos no ofrecen hacerlo desde su web corporativa de ninguna forma (y habrá quien diga que es normal).

El caso es que sea como sea, cualquier cosa que intento hacer, por sencilla que sea, se torna en pesadilla.

 

Tagged , , , , . Bookmark the permalink.

5 Responses to X razones para odiar Apple

  1. bypper says:

    Estos buitres rapiñan de cualquier cosa, el tema de las Patentes y Marcas Registradas es otro escarnio con el que comercian.

    Aquí tenemos un ejemplo de como intentan registrar el termino “startup“. Una acepción absolutamente generalista para generar ingresos a partir de Derechos de Autor: http://www.fayerwayer.com/2013/08/apple-intenta-registrar-startup-como-marca/

    Cualquier día registrarán “chorizo” y tendremos que pagarles Royalties por hacernos un bokata.

    Manda Huevos!!!

  2. Pingback: Radio-despertador con movil Android (pero de verdad!) - Estoy hasta los huevos

  3. Pingback: Radio-despertador con movil Android (pero de verdad!) | La cocina de Tux

  4. Pakint says:

    Aunque dos años tarde, dejo mi testimonio aqui con los adaptadores. El de clavija antigua a actual cuesta, efectivamente, 30 euros (¿qué coste empresa tendrá? ¿Menos de un euro?)
    Compre uno marca Plexon en Amazon por 1,6 euros. La clavija encaja perfectamente en el iPod nuevo con el equipo de musica Pioneer con entrada vieja, pero ¡oh sorpresa! me sale un cartel en el equipo que dice haber detectado un gadget no Apple y que “tal vez no funcione”. Efectivamente: aqui hay un truqui como Volkswagen y el equipo de musica se niega a leer musica que no le entre por clavija Apple, a 30 euros la unidad.
    Hay que boicotearles como sea.

    • bypper says:

      Efectivamente Pakint,
      no solo sablean a su clientela, sino que dedican grandes esfuerzos a que nadie más haga negocio. Toda la tarta tiene que ser para ellos, y por supuesto, a precio de oro!.

      En cualquier caso, el unico boikot posible es NO COMPRAR SUS PRODUCTOS!
      no podemos dejarnos influenciar por las buenas palabras que sus adeptos les dedican una y otra vez, tengamos personalidad y meditemos nuestra compra con un poco más de cabeza, y menos fanatismo de marca.

      un saludo,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *